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domingo, 26 de enero de 2014

De IVA y vuelta, escribe el pintor Eduardo Arroyo

¿De verdad alguien se cree que la culpa de lo que estamos viviendo en el mundo del arte español la tiene la cuantía de un impuesto? En absoluto. Es responsabilidad de artistas, galeristas, ferias... y del Estado



No es raro que durante estos últimos años de crisis, varios medios de comunicación y de una manera insistente pregunten sobre la opinión que nos merece el IVA sobre el arte, que hasta ayer estaba al 21 por ciento... sin duda porque se supone que esta desproporcionada medida, única en Europa, es la razón por la cual el mercado del arte sufre y se resiente. Y es por esta circunstancia por la que me he visto envuelto en cavilaciones y conjeturas sobre este gravamen, sobre este recorte, sin duda sorprendente, y sobre las consecuencias derivadas de esta normativa que pudieran incidir sobre el mercado del arte. Inevitablemente a este número veintiuno se le ha hecho responsable de todos los males que afligen al planeta artístico.
Como todo el mundo sabe, el mercado del arte no existe, no existió nunca y nunca existirá en nuestro país. No existirá —insisto— ni siquiera sin IVA, y las razones que quisiera avanzar se me antojan poderosas y para analizarlas no basta con detenerse en los últimos años de este principio de siglo. Creo que deberíamos remontarnos a situaciones y vicisitudes de carácter secular. Las ocasiones irremediablemente perdidas de acercarnos a Europa, y en consecuencia al mundo, se desvanecieron

martes, 6 de agosto de 2013

EL MAYOR FALSIFICADOR DEL SIGLO XX - Elmyr de Hory: el engaño como una de las bellas artes


El misterio finaliza (o comienza, según se vea) en una casa en el término municipal de San José, en la isla de Ibiza, el 11 de diciembre de 1976. Aquel día, Mark Forgy, acompañante inseparable y heredero del falsificador con más renombre de aquel tiempo, Elmyr de Hory, descubrió el cuerpo de su amigo, que agonizaba. De Hory, un pintor que había llenado de falsos Matisses, Picassos y Chagalles colecciones privadas, galerías y, según aseguraba, respetados museos de medio mundo, había puesto término a su vida con un bote de barbitúricos. Eso antes que acabar, como probablemente ocurriría, en una cárcel francesa. Para cuando Forgy lo encontró aquella mañana, no le quedaba mucho de vida. ¿O sí?
Cualquiera que acuda al Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde hasta el 12 de mayo una exposición (Elmyr de Hory. Proyecto Fake) reúne 28 piezas suyas 'a la manera de' ModiglianiMonetDerainMatisse Picasso, y seis retratos 'a la manera de Hory', es decir, con su propio estilo, sabrá de su arte para falsificar y, sí, también para pintar. Y cualquiera que curiosee en la documentación que esta muestra también aporta, que revise la película F for Fake (Fraude, 1973), de Orson Welles, o lea la biografía ‘oficial’ de De Hory (de la que luego éste renegaría) sabrá que la sombra de la duda cubrió todo en su fascinante historia. Ni sus orígenes y buena parte de su vida, ni la envergadura de su producción, ni dónde o cuándo pintaba; nada está claro. Ni siquiera ahora, más

jueves, 25 de abril de 2013

Zao Wou Ki, silencioso lirismo abstracto


Ya padecía alzheimer, tenía 93 años y ha fallecido en París.



Yo le conocí en Ibiza a mediados de los años 70, es decir, hace más de 40 años. Ha sido uno de los elefantes de la isla más discretos, fieles y constantes.


Zao Wou Ki, litografía, 1976



Como a casi todos, les conocí en la galería de Carl van der Voort, que fue -junto a Ivan Spence- uno de los mejores embajadores de la Ibiza artística, aquella senda de los elefante cosmopolitas que pudieron cobijarse en sus campos hasta que llegó el turismo de masas y lo barrió todo.



Foto de AFP mostrando una de sus últimas series pictóricas, siempre en una línea lírica, abstracta permitiendo mucho protagonismo al color.



El final de Ibiza, la senda de los elefantes ha sido muy triste. De aquella república de las artes apenas quedan trazos, alguna señal. Zao Wouki era tan silencioso y discreto que apenas se hablaba de él.
Crucé algunas palabras en francés, pero jamás pude desentrañar sus pensamientos. venía de China, de donde pudo salir en 1948, antes de que la  sangrienta Revolución diera cuenta de él.

2005, foto L.A. García
Yo le solía ver en los veranos, por las tardes, en compañía de Carl  y de una hermosa china morena, presumo que su hija. Me hubiera gustado más protagonismo de la limpia expresión lírica de este artista.
En realidad exponía en París y otras capitales. Ibiza era su refugio secreto, su lugar donde preparar nuevas aventuras, que en su caso eran pausadas y lentas.


***

Otros artículos:

En El País
En ABC

viernes, 25 de enero de 2013

Tapies usó un fresco románico como fondo de una de sus pinturas informalistas

JOSÉ ÁNGEL MONTAÑÉS Barcelona 20 ENE 2013 - El País

'Pintura románica y barretina', obra de Tàpies de 1971.

Antoni Tapies, gran pintor de la materia y uno de los artistas más relevantes del último siglo, empleó en Pintura románica con barretina(1971) parte de un fresco del siglo XII arrancado del altar de la iglesia de Sant Climent de Taüll, obra cumbre del románico pirenaico, declarada Patrimonio de la Humanidad en 2000 y hogar de un celebérrimo Pantocrátor. La teoría es de Milagros Guardia, catedrática de Historia del Arte Medieval y profesora de la Universidad de Barcelona, que ha investigado a fondo los templos del Pirineo correspondientes a ese periodo. Y casa perfectamente con una certeza: Tàpies fue también un gran coleccionista de arte y dueño de un museo personal en el que reunió desde obras egipcias hasta piezas modernas. Un conjunto excepcional que influyó en su forma de concebir la pintura y que, en muchos casos, dado su interés en reutilizar materiales para transformarlos en artefactos artísticos, acabaron siendo parte de sus creaciones

El altar del que fue arrancado el fresco de ‘Pintura románica con barretina’.

La obra, una pintura mural arrancada y traspasada a lienzo de 117 centímetros, forma parte de la

sábado, 12 de febrero de 2011

Sobre el pintor Coronado en Murcia y en Cambio 16



Cuando acabé la mili puede reemprender muchas tareas interrumpidas. Una de ellas era escribir un libro sobre el pintor murciano Manolo Coronado, que vivió en Mallorca muchos años y conocía Ibiza bastante bien.
El libro lo ideamos en Palma de Mallorca, lo escribí en mi estudio de Ibiza y el de Palma, lo imprimimos en Madrid y lo presentamos en la pujante ciudad murciana de Molina de Segura.
Aparte de la prensa balear, el libro apareció recensionado en varias publicaciones nacionales. Aquí recojo la de Cambio 16, a la sazón un semanario puntero.

Cambio 16, número 260, noviembre de 1976
Ya sabes, clica para aumentar


Unas semanas antes habíamos hecho la presentación en Molina de Segura (Murcia), donde fui entrevistado por el diario Línea. la foto, sacada de algún carnet, es evidente. En 1975 me dejé el bigote en El Aaiún y ahí siguió colocado durante casi 30 años.


Más datos sobre Coronado: Coronado


En el Diario de Mallorca, 24 de septiembre de 1974



Manolo Mompó, Mariano Planells en el centro y Manolo Coronado

viernes, 11 de febrero de 2011

La primera entrevista a Miquel Barceló




Esta es la primera entrevista propiamente dicho que se le ha hecho a Miquel Barceló en 1977, en Diario de Mallorca.
Después la recogí en mi libro Lagartijas azules en París.

viernes, 30 de julio de 2010

Elegía de un mito diluido, por Miguel Ángel González


Cuando releo los trabajos que publicaron en ´Teoría(s) de Ibiza´, entre otros, intelectuales como Ramón Ayerra, Antonio Colinas, Antonio Escohotado, Félix Julbe, Antoni Marí, Salvador Paniker, Francesc Parcerisas, Edevain Park, Ivan Spence y Miguel Siguán; cuando repaso la historia que Danielle Rozenberg nos dejó en ´Ibiza, una isla para otra vida´; o cuando vuelvo a toparme con las entrevistas que Mariano Planells recoge en sus dos volúmenes de ´La senda de los elefantes´, no puedo sino sorprenderme de lo mal que aprovechamos los activos y las energías que en aquellos años sesenta y setenta acumulamos.
Ibiza y Formentera fueron entonces tierra de promisión y vertedero de sueños hasta el punto de convertirse, internacionalmente, en una Meca artística de primer orden. Aquí tuvimos pintores, fotógrafos, directores de cine, publicistas, filósofos, novelistas, arquitectos, escultores, matemáticos, poetas y una legión de artesanos que tocaban todos los palos. Difícilmente encontraríamos un lugar que haya tenido alguna vez tal concentración de materia creativa por metro cuadrado.

La fama de nuestras islas, en aquel momento, no estaba en las discotecas ni en el reclamo turístico de sol y playa. Estaba en la imagen que Ibiza y Formentera daban de paraísos perdidos, de mundos utópicos, de laboratorios vivos, de microcosmos artísticos y bohemios donde todo parecía posible.
El paisaje y el mundo antiguo permanecían casi intactos y eran compatibles con la admirable hospitalidad y discreción de sus habitantes. Era el mundo del vive y deja vivir. Y fue también el refugio de los hippies de medio mundo.
El problema, visto con la perspectiva que nos dan los años, es que de aquella movida sólo quedan rescoldos que se van apagando. El mito se diluyó, fagocitado por el cambio que introdujo el turismo de masas y que supuso el destrozo del paisaje y la pérdida de identidad. Y aquellos personajes, como aves de paso, tal como habían aparecido, desaparecieron. Al visitar hoy el Museo de Arte Contemporáneo, por ejemplo, uno se da cuenta de las oportunidades que entonces perdimos, de lo que nuestras islas hubieran podido ser, del mal aprovechamiento, en fin, que hicimos de aquel periodo irrepetible. Y lo peor es que no parece que lo sucedido nos haya servido de lección.

Diario de Ibiza

jueves, 20 de mayo de 2010

Buscando (demasiado tarde) la magia pre-turística


Reproduzco este texto de mi blog específicamente ibicenco, anuario digital de Ibiza y formentera 2009, por si algún interesado quiere hacerse con este lujoso y delicioso libroAquí va:

Ingolf Scola conoció Ibiza y se enamoró de su gente cosmopolita, de sus paisajes y de sus elefantes, aunque cada vez son más escasos.
Quizás por este interés, concibió, diseñó, coordinó y editó este libro, Jussara y la magia de Ibiza, con un prólogo de Miguel Ángel González.
Una edición cuidada, con 70 reproducciones de las pinturas de Jussara y una treintena de textos que describen distintas facetas o aspectos de la vida y de la historia de Ibiza, con un total de casi 130 páginas a todo color.
Así que el libro es un homenaje a Jussara y a la isla de Ibiza simultáneamente, en un equilibrio atractivo del cual todos salen reforzados.
Jussara y su marido Gastao Heberle llegaron a Ibiza en 1978 y desde entonces pasan la mayor parte del año en la isla.
Desde el principio, la pintora brasileña quedó subyugada los los motivos rurales que la rodeaban en la isla: campesinas, casas, animales, cosmos, la vida y los incorporó en su arte dentro de un estilo figurativo o realista mágico, como le gusta decir.

Entre los autores de los poemas y de los textos podremos encontrar a:

Archiduque Luís Salvador, Dieter Abholte, Walter Benjamin, Rolf Blakstad, J. Manuel Cardona, F. Guillermo de Castro, Antonio Colinas, E. Fajarnés Cardona, Raoul Hausmann, Gastao Heberle, Julio Herranz, Víctor Navarro, Josep Marí, J. Manuel Piña, Enric Planells, Mariano Planells, Pep Ribas, Vicente Ribas, Toni Roca, Dietmar Schönherr, J.Vicente Serradilla, C. Amanda Tur, Mariano Villangómez.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Años 60 y 70 en Ibiza, el paraíso desbordado


Mariano Planells narra en `Los límites del paraíso´, su nueva obra, el auge del arte en los años 60 y 70 y su peculiar declive en los 80 y 90. Se trata, dice, de un «informe forense, seco y desapasionado» de toda una era «De golpe y porrazo nos hemos encontrado con que el paraíso tiene unos límites», exclama el escritor Mariano Planells cuando explica el contenido de `Los límites del paraíso´ (Ediciones RiE), su nuevo libro. En él aborda, «como si se tratara de un informe forense, bastante seco y desapasionado», el arte en Eivissa y Formentera desde el esplendor de los años 70 hasta su declive en los 80 y 90: «Aquí nadie piensa que esto tiene límites. Creen que esto será una fiesta eterna», añade. Parte Planells de la «efervescencia artística de los años 60», que asegura que fue irrepetible: «Fue el nacimiento de Babel. De un sitio rústico se pasó a un centro mundial del arte en el que se hablaban 40 ó 50 lenguas».
En 1972, empezó a escribir en Diario de Ibiza: «Tenía los ojos como platos por lo que estaba ocurriendo. Las galerías, como la Van der Voort o la Spencer, inauguraban tres o cuatro exposiciones cada semana».
La portada del libro, un cuadro de Daniel Argimon, refleja aquella época dorada, de color, de pop, de activismo lúdico, de constructivismo centro europeo: «En Eivissa ocurría todo: había todos los estilos, estaban todas las nacionalidades».



Enlace a la entrevista en Diario de Ibiza, 26 de junio de 2007 es la fecha de esta entrevista.
Adjunto: “Alemanes muy bien depilados”