domingo, 1 de agosto de 2010

"¡Ah de la vida!" de Francisco de Quevedo


Algo tendrá de bueno Facebook cuando Moncho Dicenta nos concita sobre lo absurdo e inexplicable de la vida. Yo aporto la famosa frase de John Lennon, "la vida es todo lo que te ocurre mientras tu haces otros planes" o algo así. Enrique Eskenazi la traduce al inglés,
Life is what happens to you while you're busy making other plans.
y finalmente Estefanía Romero aporta el celebrado soneto, un  lamento quevedesco.
Éste:


¡Ah de la vida!” … ¿Nadie me responde?
¡Aquí de los antaños que he vivido!
La Fortuna mis tiempos ha mordido;
las Horas mi locura las esconde.

¡Que sin poder saber cómo ni adónde,
la salud y la edad se hayan huido!
Falta la vida, asiste lo vivido,
y no hay calamidad que no me ronde.

Ayer se fue; mañana no ha llegado;
hoy se está yendo sin parar un punto;
soy un fue, y un será y un es cansado.
 
En el hoy y mañana y ayer, junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones de difunto.

viernes, 30 de julio de 2010

Elegía de un mito diluido, por Miguel Ángel González


Cuando releo los trabajos que publicaron en ´Teoría(s) de Ibiza´, entre otros, intelectuales como Ramón Ayerra, Antonio Colinas, Antonio Escohotado, Félix Julbe, Antoni Marí, Salvador Paniker, Francesc Parcerisas, Edevain Park, Ivan Spence y Miguel Siguán; cuando repaso la historia que Danielle Rozenberg nos dejó en ´Ibiza, una isla para otra vida´; o cuando vuelvo a toparme con las entrevistas que Mariano Planells recoge en sus dos volúmenes de ´La senda de los elefantes´, no puedo sino sorprenderme de lo mal que aprovechamos los activos y las energías que en aquellos años sesenta y setenta acumulamos.
Ibiza y Formentera fueron entonces tierra de promisión y vertedero de sueños hasta el punto de convertirse, internacionalmente, en una Meca artística de primer orden. Aquí tuvimos pintores, fotógrafos, directores de cine, publicistas, filósofos, novelistas, arquitectos, escultores, matemáticos, poetas y una legión de artesanos que tocaban todos los palos. Difícilmente encontraríamos un lugar que haya tenido alguna vez tal concentración de materia creativa por metro cuadrado.

La fama de nuestras islas, en aquel momento, no estaba en las discotecas ni en el reclamo turístico de sol y playa. Estaba en la imagen que Ibiza y Formentera daban de paraísos perdidos, de mundos utópicos, de laboratorios vivos, de microcosmos artísticos y bohemios donde todo parecía posible.
El paisaje y el mundo antiguo permanecían casi intactos y eran compatibles con la admirable hospitalidad y discreción de sus habitantes. Era el mundo del vive y deja vivir. Y fue también el refugio de los hippies de medio mundo.
El problema, visto con la perspectiva que nos dan los años, es que de aquella movida sólo quedan rescoldos que se van apagando. El mito se diluyó, fagocitado por el cambio que introdujo el turismo de masas y que supuso el destrozo del paisaje y la pérdida de identidad. Y aquellos personajes, como aves de paso, tal como habían aparecido, desaparecieron. Al visitar hoy el Museo de Arte Contemporáneo, por ejemplo, uno se da cuenta de las oportunidades que entonces perdimos, de lo que nuestras islas hubieran podido ser, del mal aprovechamiento, en fin, que hicimos de aquel periodo irrepetible. Y lo peor es que no parece que lo sucedido nos haya servido de lección.

Diario de Ibiza

domingo, 25 de julio de 2010

Cartas de doble filo, por Arturo Pérez-Reverte

Hay una clase de enemigos contumaces, profesionales, que terminan saliéndole a cualquiera que aparezca en público con su rostro o su firma. Internet, sobre todo, con la facilidad que ofrece para el escupitajo de bilis, el insulto y la calumnia desde la impunidad del anonimato, es territorio favorable a esa clase de gente, que despliega allí un esfuerzo y constancia admirables. Lo pintoresco es que buena parte de tales odios desaforados no tiene justificación racional, sino que responde a filias y fobias íntimas, complejos inconfesables, envidias, rechazos y turbios agravios que a veces ni el agresor, al límite mismo de la apoplejía, justifica de modo coherente.

Pero hay una categoría aún más radical: la del converso que antes amó. Incluye a quienes durante cierto tiempo siguieron a alguien con pasión o interés y que, por alguna causa, se han visto defraudados en sus expectativas. Según sea cada uno, el entusiasmo con que antes aplaudía a la persona admirada puede tornarse rencor y ganas de venganza. Algunos casos llegan a lo patológico: a John Lennon, por ejemplo, se lo cargó un admirador despechado, bang, bang, al que había negado un autógrafo. Otros casos son sólo disparatados, o grotescos.

Parte de los odios suscitados por escritores se debe a cartas no respondidas; quizá porque hay quien piensa que a un profesional le sobra tiempo para escribir de todo, y sin esfuerzo. De poco sirve, en mi caso por ejemplo, haber repetido en esta misma página que es imposible atender seiscientos correos electrónicos y cartas cada mes. Que leo cuanto llega, pero cuando puedo. Y que me es imposible mantener correspondencia. Quien eche cuentas comprenderá que si uno dedicara cinco minutos a cada respuesta, debería emplear, sólo en eso, cincuenta horas mensuales que son necesarias para otras cosas. Para escribir novelas y estos artículos, por ejemplo. Para relajarte un rato viendo una película, o para pensar en tus propios asuntos. O para lo que te salga del cimbel.

A pesar de tan razonable justificación, hay quienes no la terminan de encajar. Animados por su condición de lectores y admiradores, envían manuscritos de poesía o novelas inéditas pidiendo una opinión o un consejo. Incluso, ayuda para publicar. Y al no recibir respuesta –algunos, al no recibirla en el acto–, envían cartas destempladas porque no les concediste el tiempo y la atención que creen merecer, y que sin duda merecen. Recuerdo un correo electrónico reciente, de extrema impertinencia, donde alguien que antes me había sugerido asunto para un artículo, relacionado con un problema familiar suyo, me insultaba por «no haber tenido la coherencia moral de ocuparte de eso y por no mojarte».

A veces, por trabajo y viajes, el correo se acumula. El de XLSemanal, por ejemplo, postal y electrónico, me lo hago enviar a casa en paquetes cada mes y medio, aproximadamente, para dedicar un día entero a su lectura. Luego voy contestando lo que puedo: lo urgente o imprescindible. Se da entonces la circunstancia de que, en ocasiones, leo la carta despechada antes de la que, al no ser respondida, motivó el despecho. Paso así del insulto, «eres un prepotente y un chulo y tus novelas son una mierda y te va a leer tu puta madre» –el tuteo y la renuncia a leerme en el futuro son característicos de segundas misivas–, cuya causa no comprendo todavía, a buscar la primera carta, leerla y comprobar que el ofendido, u ofendida, me había mandado antes un manuscrito de quinientas páginas que tengo apilado con otros treinta –ninguno de ellos solicitado–, o elogiaba mi último libro en términos entusiastas, o me invitaba a tomar un café, o a dar una conferencia, o pedía un consejo para su hija que escribe cuentos o quiere estudiar Periodismo.

Ahí, los escritores que se creen menospreciados son temibles: odian como nadie, a simple espacio y por las dos caras del folio. También están los lectores gremiales con poco sentido de la perspectiva: seguidores tuyos desde hace años, que incluso escribieron alguna vez elogiando tal o cual artículo –«dales caña y que se jodan, Reverte»–, y que un día, cuando les toca a ellos o creen verse aludidos de refilón, ya no ven tan claro lo de la caña, y descubren que eres un arrogante y un facha. Pero de todas las cartas recibidas últimamente, mi predilecta es la de una señora, de letra y prosa en apariencia respetables, que pasó de asegurar el pasado enero: «Leo todo lo tuyo desde hace años, como mi familia, y agradezco que tus novelas nos descubran mundos complejos tan insospechados» a escribir, en abril: «Veo que no merecemos de ti una respuesta. Quédate en tu atalaya de soberbia con el último libro, que no pienso comprar. No esperaba otra cosa de un escritor mediocre al que, desde luego, no volveré a leer en mi vida».

XL Semanal

viernes, 21 de mayo de 2010

Celia Cruz en el exilio: 'Por si acaso yo no vuelvo'

Acabo de poner en Facebook esta canción. Todo lo que publico aquí sale en FB, pero no a la inversa. Me rebelo contra eso. Mi blog es mi eje.
Lo hago para que escuches esta letra mecida con el dulce son cubano. Canta los horrores más inimaginables con la música más tierna.  Piensa lo que quieras, libremente, pero piensa. Tiene miga.
Yo sólo quiero decir una cosa con toda modestia: no vuelvo ni para recoger el Nobel, manada de sabandijas.

Españoles: O ZP o exilio. Id tomando nota. Un abrazo.



Por si acaso no regreso,
yo me llevo tu bandera;
lamentando que mis ojos,
liberada no te vieran.

Porque tuve que marcharme,
todos pueden comprender;
Yo pensé que en cualquer momento
a tu suelo iba a volver.

Pero el tiempo va pasando,
y tu sol sigue llorando.
Las cadenas siguen atando,
pero yo sigo esperando,
y al cielo rezando.

Y siempre me sentí dichosa,
de haber nacido entre tus brazos.
Y anunque ya no esté,
de mi corazón te dejo un pedazo-
por si acaso,
por si acaso no regreso.

Pronto llegará el momento
que se borre el sufrimiento;
guardaremos los rencores -- Dios mío,
y compartiremos todos,
un mismo sentimiento.

Aunque el tiempo haya pasado,
con orgullo y dignidad,
tu nombre lo he llevado;
a todo mundo entero,
le he contado tu verdad.

Pero, tierra ya no sufras,
corazón no te quebrantes;
no hay mal que dure cien años,
ni mi cuerpo que aguante.

Y nunca quize abandonarte,
te llevaba en cada paso;
y quedará mi amor,
para siempre como flor en tu regazo --
por si acaso,
por si acaso no regreso.

Si acaso no regreso,
me matará el dolor;
Y si no vuelvo a mi tierra,
me muero de dolor.

Si acaso no regreso
me matará el dolor;
A esa tierra yo la adoro,
con todo el corazón.

Si acaso no regreso,
me matará el dolor;
Tierra mía, tierra linda,
te quiero con amor.

Si acaso no regreso
me matará el dolor;
Tanto tiempo sin verla,
me duele el corazón.

Si acaso no regreso,
cuando me muera,
que en mi tumba pongan mi bandera.

Si acaso no regreso,
y que me entierren con la música,
de mi tierra querida.

Si acaso no regreso,
si no regreso recuerden,
que la quise con mi vida.

Si acaso no regreso,
ay, me muero de dolor;
me estoy muriendo ya.

Me matará el dolor;
me matará el dolor.
Me matará el dolor.

Ay, ya me está matando ese dolor,
me matará el dolor.
Siempre te quise y te querré;
me matará el dolor.
Me matará el dolor, me matará el dolor.
me matará el dolor.

Si no regreso a esa tierra,
me duele el corazón

jueves, 20 de mayo de 2010

Buscando (demasiado tarde) la magia pre-turística


Reproduzco este texto de mi blog específicamente ibicenco, anuario digital de Ibiza y formentera 2009, por si algún interesado quiere hacerse con este lujoso y delicioso libroAquí va:

Ingolf Scola conoció Ibiza y se enamoró de su gente cosmopolita, de sus paisajes y de sus elefantes, aunque cada vez son más escasos.
Quizás por este interés, concibió, diseñó, coordinó y editó este libro, Jussara y la magia de Ibiza, con un prólogo de Miguel Ángel González.
Una edición cuidada, con 70 reproducciones de las pinturas de Jussara y una treintena de textos que describen distintas facetas o aspectos de la vida y de la historia de Ibiza, con un total de casi 130 páginas a todo color.
Así que el libro es un homenaje a Jussara y a la isla de Ibiza simultáneamente, en un equilibrio atractivo del cual todos salen reforzados.
Jussara y su marido Gastao Heberle llegaron a Ibiza en 1978 y desde entonces pasan la mayor parte del año en la isla.
Desde el principio, la pintora brasileña quedó subyugada los los motivos rurales que la rodeaban en la isla: campesinas, casas, animales, cosmos, la vida y los incorporó en su arte dentro de un estilo figurativo o realista mágico, como le gusta decir.

Entre los autores de los poemas y de los textos podremos encontrar a:

Archiduque Luís Salvador, Dieter Abholte, Walter Benjamin, Rolf Blakstad, J. Manuel Cardona, F. Guillermo de Castro, Antonio Colinas, E. Fajarnés Cardona, Raoul Hausmann, Gastao Heberle, Julio Herranz, Víctor Navarro, Josep Marí, J. Manuel Piña, Enric Planells, Mariano Planells, Pep Ribas, Vicente Ribas, Toni Roca, Dietmar Schönherr, J.Vicente Serradilla, C. Amanda Tur, Mariano Villangómez.

sábado, 1 de mayo de 2010

Defensa de las mujeres velludas

 Cuando eres un poco conocido te llegan a menudo encuestas y entrevistas por Internet. Si se te ocurre contestar, llegarás a recibir las peticiones más excéntricas.
Pero en este caso la culpa es totalmente mía. Para provocar publiqué algunas entradas en defensa de las mujeres velludas, con el vello en las axilas y más abajo. ¡Buena la hice! De forma totalmente involuntaria me convertí en el adalid de las mujeres peludas.
Me hizo gracia y ya seguí.
Esta entrevista la reproduje en el viejo Mariano Digital el 19 de mayo del 2007. Ahí va. No le demos más importancia de la que tiene.


Me entrevistan en Sexy Ibiza como defensor de las mujeres velludas y peludas


Julia Roberts es la actriz que empezó a relanzar el tema de las mujeres peludas, al presentarse a varias fiestas con las axilas sin depilar. Desde entonces, muchas actrices han seguido el juego. El pelo es lo más natural de una mujer.

Nada de entrevistas, les digo a las tres Resex. Al final, me han liado. Les he dicho que, a cambio quiero publicar lo mismo que ellas. Pero yo soy comedido en las fotos.
Las fotos no son las mismas. Mi blog es para todos lo públicos.
Ahí va, quien quiera leerlo. Y quien quiera ver más fotos, que pase a Sexy Ibiza.



Entrevista a Mariano Planells, el defensor de las mujeres peludas desde hace 37 años

Los buscadores: echan humo cuando buscas mujeres velludas, axilas con vello o mujeres peludas en Google. Incluso buscando hirsutismo, que es una enfermedad como incómoda. Queremos decir que casi todas las voces remiten al blog de Mariano.

Llama la atención que un escritor, autor de unos 40 libros (véase Bibliografía), columnista fijo en el Diario de Ibiza desde hace 35 años y que ha publicado en casi toda la prensa europea, se haya convertido en el adalid de las mujeres peludas, que es un tema que en principio parece frívolo.
Pero por algo es crítico de arte de la Asociación Internacional de Críticos de Arte, aunque también se ríe un poco de la crítica de arte y de mucho del arte que se hace hoy.

Le hemos preguntado por chat de gmail por una entrevista.
NO.
Respuesta tajante.
Su respuesta se explica: Si quiero decir algo, ya lo escribo yo.
Pero nosotras le hemos enredado, sabiendo que más tiran los pelos del coño que una maroma de barco, como decimos las valencianas.
Al final, nos comenta que esto le viene de lejos.
En 1972 ya defendía a los hippies peludos de Ibiza ante las agresiones un poco brutas de la policía armada y de la guardia civil de entonces. Y escribía en el Diario en su favor.
Al principio los cimientos oficiales se removieron, pero enseguida le apoyaron incluso los franquistas más aperturistas.
Fue entonces cuando se forjó -dice- la imagen de Ibiza.
Las mujeres hippies no solían depilarse nunca.
Las ibicencas autóctonas tampoco, y como son muy morenas, tenían una mata de pelo entre las piernas que podía llegar a alarmar a un espíritu aprensivo.
Dice Mariano que le gustan las mujeres en general, pero que las mujeres se depilan demasiado. Hay que dejar a la naturaleza que siga su curso, eso sí, con higiene, cosa que hoy es muy fácil.

- ¿Pero a tí te gustan las mujeres sin depilar?
-- A ver, en 1970 venían muchas alemanas a Ibiza sin depilar. A mí me gustan.
Las ibicencas nunca se habían depilado. Una mujer peluda es muy sexual. Incluso huele mejor y distinto. Una mujer peluda se excita mucho más, no sé porqué.
-- ¿Y las depiladas?
-- Mira, si no hay otra cosa a mano...
-- ¿Tu crees que se volverán a poner de moda las mujeres sin depilar, velludas?
-- Sí. Gracias a mi blog y a mucha gente que me apoya.
Queremos mujeres naturales, no muñequitas hinchables aniñadas. Queremos mujeres hechas y derechas.

-- ¿Tu sueles hablar con ironía, verdad?
-- Sí, pero no en este caso.Me encantan las velludas, las peludas. Me gustan las mujeres con mucho pelo entre las piernas. Las encuentro delicadas y femeninas. Son mujeres de otra manera, es una feminidad telúrica que sale de lo más profundo de la mujer.

LLegados a este punto le preguntamos, delicadamente, si podemos extraer algunos datos del chat para nuestro blog.
Al final se ríe. Y dice:
-- Sí, a condición de que me lo enviéis y en vuestro homenaje y apoyo voy a reproducir el mismo texto que vosotras.

-- Finalmente, ¿tu te depilas?
-- No. En absoluto.

No podemos negarnos. Así que trato hecho. Y nosotras no nos depilaremos en todo el verano. Ya veremos la diferencia. Prometemos contarlo (y pasarle copia a Mariano).

viernes, 30 de abril de 2010

Volver, bajo la sombra de Gardel y Cernuda



En realidad, ya les puse el video de Estrella Morente en el que canta delante de Penélope Cruz y Pedro Almodóvar el tema "Volver". Pero pueden volver a escucharlo aquí.
Pero el Volver original, amigos míos es mil veces mejor, aunque quien no esté acostumbrado le costará un poco y tendrá que oirla varias veces. El truco de aflamencar un gran tema, darle el aire de copla aflamencada, no siempre funciona, aunque Almodóvar (que es un ignorante de tomo y lomo en la mayor parte de cosas de las que quiere opinar) cae rendido cuando Estrella Morente acaba la canción.
Bien, si es por cortesía, pero Estrella Morente es una cantante muy limitada. Buen timbre, pero tendrá que trabajar mucho si quiere mantenerse.
El tema importante en efecto se llama Volver y creo que lo cantó  Gardel por primera vez en 1933 o por ahí. Malos años para la lírica. Años de muchos exilios, de trasiego y de huidas.
Yo les voy a poner el video de Carlos Gardel (de origen francés, nacido en Uruguay, aunque se le considera argentino y nadie ha cantado el tango como él).

Pero a tantos peregrinos obligados por los accidentes y los incidentes de la vida me agradecerán que les muestre uno de los poemas más lacerantes que he leído en mi vida.
Se titula Peregrino y es de Luís Cernuda.


¿Volver? Vuelva el que tenga,
tras largos años, tras un largo viaje,
cansancio del camino y la codicia
de su tierra, su casa, sus amigos,
del amor que al regreso fiel le espere.

Mas, ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas,
sino seguir libre adelante,
disponible por siempre,mozo o viejo,
sin hijo que te busque, como a Ulises,
sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.

Sigue, sigue adelante y no regreses,
fiel hasta el fin del camino y tu vida,
no eches de menos un destino más fácil,
tus pies sobre la tierra antes no hollada,
tus ojos frente a lo antes nunca visto.


Este poema viaja conmigo desde el año 2000. ¿El famoso  efecto 2000?


sábado, 3 de abril de 2010

Una España aberrante donde los pobres no pueden estudiar en castellano

No suelo reproducir en este blog textos completos ajenos, si no es por una causa razonada. Nunca mejor que en este momento, porque ya en 1972 tuve la primera polémica en público en Diario de Ibiza y algunas escaramuzas en el Diario de Mallorca, siempre defendiendo el derecho a estudiar en catalán.
Pero lo que han hecho ahora en Cataluña, Valencia y Baleares es imperdonable e intolerable.
Simplemente, que en España, los ciudadanos pobres -como fui y sigo siendo yo mismo- no puedan adquirir concimientos de y en castellano me parece una canallada. Los hijos de los ricos y políticos pudientes (los maragalles, montillas, corbachinos, etc.) estudian en colegios privados donde aprenden un español impecable.
Esto no puede seguir así. Tantas luchas y sinsabores para llegar a instituir una sociedad clasista, donde con los impuestos de todos, dejamos los privilegios a los ricos y a los políticos nefastos. Así se perpetúa la casta dominante.
Por ello reclamo, 41 años después, el derecho de todo español a estudiar en español en España. Y pido la ayuda de todos con nuestro voto. Partido que no deje esto claro (PSOE y PP sobre todo) en su programa electoral, que no reciba ningún voto de ningún español demócrata.
El artículo de Anson, un demócrata luchador al que Franco tuvo que echar del país y un excelente prosista, miembro de la Real Aacademia de la Lengua, lo dice de una manera muy explícita.


El bilingüismo pisoteado, por L. M. Anson

Se impide a los padres, como cuestión de hecho, que elijan el idioma castellano en el que quieren educar a sus hijos. Se castiga a los niños que en el recreo se expresan en la lengua de Borges y Marsé. Se multa a los comerciantes que no rotulan sus tiendas en catalán. Se extirpa el castellano de folletos, programas, invitaciones, comunicados oficiales en la mayoría de los museos, instituciones públicas y organismos representativos de toda Cataluña.

Montilla y su Gobierno están haciendo lo mismo que hacía Franco pero al revés. El dictador se ensañó con la bella lengua catalana. La Generalidad persigue hoy con inusitada furia todo lo que se relaciona con el castellano. El bilingüismo es una realidad entre el pueblo pero una entelequia para el tripartito que gobierna en Cataluña.

Islamistas, judíos o evangélicos pueden escoger con toda facilidad la educación en su religión mientras se ha proscrito la tercera hora del castellano. Sañuda obsesión. Los padres tienen la posibilidad de elegir una u otra religión pero no el idioma de Cervantes. La multiculturalidad es un hecho; el bilingüismo, no. Y eso que todas las personas que habitan en Cataluña entienden castellano y sólo la mitad, catalán. La reciente huelga de las salas de cine a las que se quiere imponer el catalán ha sido reveladora. El palo ha crujido las costillas de Carod Rovira y Montilla. Pero es igual. Ni un ademán de rectificación. El totalitarismo franquista que padeció Cataluña se reproduce ahora, en cuanto al idioma, en medio del silencio de muchos que callan para no ser perseguidos.

La opción de ser escolarizados en castellano no existe de hecho. El abuso se impone porque el Gobierno Zapatero precisa de los escaños nacionalistas en el Congreso de los Diputados. Y se sacrifican los principios y el derecho a la aritmética electoral. El ministro Gabilondo, que es hombre sensato y razonador, vuelve la vista hacia otro lado y esconde la cabeza como el avestruz. Los que defendimos el idioma catalán contra Franco, no vamos a cejar, contra Montilla, en la defensa del castellano. El líder socialista de Cataluña puede instalarse en la tropelía excluyente. Pero no impunemente. El diario EL MUNDO está haciendo una magnífica campaña denunciando los abusos contra la lengua castellana. En varias ocasiones he dedicado yo esta página a exponer la triste realidad. El electoralismo de Zapatero por un lado y la pusilanimidad de Rajoy por otro no pueden arrojar la lengua castellana al zaquizamí de la Historia. Son numerosos los intelectuales catalanes que están en pie contra la tropelía. Habrá que ayudarles para que, desde dentro, se imponga la cordura y el sentido común y que el estudio de catalán y castellano se produzca en vasos comunicantes con estudio y sin ira como ocurre hoy cuando se expresa el pueblo llano en la vida cotidiana. Cuando uno se mueve por Barcelona y otras ciudades catalanas puede percibir el divorcio entre las obsesiones de la Generalidad y la normalidad ciudadana. Hay un rechazo a exclusiones e imposiciones. El catalán medio convive sin problema con ambos idiomas y asiste estupefacto a la persecución que un grupo de políticos ha desencadenado contra el idioma de Pablo Neruda y Pere Gimferrer.


El Cultural, 12-2-2010 

Mucho más sobre el mismo tema en Ibiza Digital y en Mariano Digital